Los cuadros decorativos son una propuesta muy valiosa para la renovación de diferentes espacios del hogar.

Para engalanar cualquier espacio de la casa se puede recurrir a obras de arte, portarretratos, fotos, jarrones o floreros entre otros objetos.

Cuadros decorativos

Cuando se piensa en la decoración de un espacio es importante tener en cuenta que los objetos elegidos armonicen con el estilo del ambiente. El objetivo debería ser que la pared decorada sea el imán al que se dirijan todas las miradas. Sólo se precisa tiempo y creatividad.

Cuadros decorativos: importancia de la ubicación

El primer tips que hay que tener en cuenta al ubicar los cuadros decorativos es que la disposición de las obras es un efecto en sí mismo. Así, si se van a colocar cuadros del mismo tamaño y fotografías o dibujos similares; lo mejor es instalarlos de forma geométrica para fortalecer la continuidad de los motivos. Por el contrario, si son de diferente dimensión o motivo, lo ideal es comenzar en el centro de la pared y desde allí explayarse vertical u horizontalmente.

Para generar una sensación visual de mayor profundidad del lugar, la recomendación es cubrir la totalidad de una pared. En estas propuestas hay que lograr que quede una distancia equivalente entre los cuadros.

Una sugerencia interesante para instalar cuadros decorativos es emplear determinada clase de marcos. Pueden ser, por ejemplo, en madera natural, oscura y blanca, para que las obras se destaquen y no exista interferencia visual en el resultado.

Para quienes no tienen experiencia en la decoración una buena sugerencia es disponer los cuadros en el piso, en un espacio de medidas similares a la pared, para experimentar diferentes opciones antes de realizar la instalación final en la pared.

Elegir el marco perfecto para cada cuadro

Una de las cuestiones que hay que considerar al momento de seleccionar cuadros decorativos es la variedad de marcos, ya que la diversidad de tamaños, pátinas, colores, texturas y decapados posibilitan tener una alternativa para cada estilo. Del mismo modo hay mil técnicas de terminación que engalanan los cuadros.

Otro tips a tener en cuenta es que el color del marco se elige de acuerdo al de la obra, o en relación al mobiliario.

La decoración moderna emplea principalmente las molduras de acero, bordes de línea recta, maderas recicladas, restauradas y decapadas en colores como el agua marina, el carmín o turquesa, que dan un toque delicado y llamativo a la vez.

Algunos especialistas en decoración consideran que una varilla angosta y blanca puede enaltecer una obra y modernizarla mientras que una varilla de madera natural la vuelve más cálida y una de madera oscura le otorga mayor presencia.

También consideran que el grosor de los marcos influye en la obra y decoración.

Las varillas que tienen varios centímetros de profundidad, dan más trascendencia a una obra sencilla, en tanto que una varilla muy fina de frente, brinda un efecto delicado.

Al pensar en los cuadros decorativos es imposible no tener en cuenta los marcos ya que son una parte esencial de la obra finalizada.

El uso de cuadros decorativos está directamente relacionado con la iluminación. Por eso, dentro de las posibilidades se puede emplear una luz plana que incida en todos los cuadros por igual, o spots para realzar algunas obras.

Los cuadros decorativos deben ser ubicados en un ambiente seco y no recibir los rayos del sol de manera directa, pues las obras expuestas al sol se destiñen y agrietan. Esto sucede especialmente con las acuarelas, los dibujos y los óleos.

Además, deben estar separados por lo menos un centímetro de la pared para favorecer la circulación del aire. También es fundamental saber que el calor los deteriora, por lo que no deben colgarse sobre la chimenea o calefactores.

Hay que encontrar algún tipo de armonía para que la composición de cuadros no resulte chocante y las obras no se anulen entre sí.

Si se decide instalar cuadros en la cocina o baño hay que tener cuidado para que no sean afectados por la humedad; para eso hay que usar marcos herméticos para evitar que se produzcan hongos. También puede ubicarse la obra entre dos vidrios sellados y posteriormente agregar el marco.

Al seleccionar obras de arte como objeto decorativo hay que tener en cuenta que es un objeto de gran valor, pues más allá de considerarse como cuadro decorativo tiene valor en sí misma, a partir de las sensaciones que genera en quienes la observan.

Un dato importante es que cuando se ha seleccionado un cuadro decorativo para determinado ambiente de la casa, hay que colgarlo a la altura de la mirada. Para eso, la base debe estar a un metro treinta del piso. Los cuadros de gran tamaño demandan mayor distancia entre sí y las obras más pequeñas, deben colocarse más cerca para favorecer la visión directa.

Los cuadros decorativos pueden ubicarse también sobre muebles o estantes.

Todos los lugares de una casa o los espacios de oficinas y empresas son propicios para ubicar cuadros decorativos. Los cuadros de mayor tamaño generalmente se instalan en el living. En cambio, para los dormitorios y los escritorios la elección es más ecléctica.

Relacionar cuadros decorativos es un desafío. Hay que atreverse a jugar e imaginar buscando un equilibrio. Pueden unirse por temática, por tamaños, por formas de marco o por matices de colores.

Una propuesta atractiva para buscar el equilibrio es instalar una pintura grande al lado de dos pequeñas.

Hay infinidad de posibilidades de cuadros decorativos. De acuerdo al espacio que ocuparán pueden seleccionarse diversos motivos, como flores, abstractos, de arte digital, con tonalidad azul o paisajes, entre otros. Sólo es preciso considerar el ambiente en que se instalaran y elegir el tamaño y motivo.