Estilos de decoración

Cómo elegir un estilo de decoración

Cuando tenemos que amoblar y ornamentar un espacio hogareño o de trabajo de oficina, hay que pensar  bien antes de seleccionar los muebles y elegir colores de paredes y de textiles. También hay que pensar en accesorios, en cuadros  y en objetos.

Estos aspectos conforman el estilo de decoración y deben conformar un todo coordinado para lograr un ambiente bello y cálido.

Por eso, antes de comprar los muebles y elegir colores hay que buscar respuesta para el interrogante cómo elegir un estilo que decoración.

Cómo elegir un estilo de decoración

El  estilo de decoración  garantiza que todos los componentes se fusionen armónicamente y que el producto sea exitosamente.

En este artículo pretendemos ayudar a definir cuál sería el tipo de decoración ideal según las preferencias personales.

Tips para elegir decoració

  • Establecer con claridad el tamaño del ambiente a decorar y los usos que se le darán en concordancia con la cantidad de personas que lo habitaran.
  • Realizar listas de los posibles matices para paredes  y para cortinados.
  • Realizar listas con posibles accesorios, muebles y objetos decorativos. Pensar en los mismos en relación con los demás complementos.
  • De todo lo determinado, marcar los aspectos que parecen no integrarse al resto.
  • Realizar un nuevo detalle con nuevas ideas.
  • A partir de estos registros, buscar texturas para las telas y seleccionar mobiliario.

Estilos de decoración

Minimalista. Esta propuesta de decoración, muy actual, insiste en las terminaciones lineales y sobrias. Emplea prioritariamente tonos blancos y negros, con matices grises. Puede combinarse el blanco o negro con un único color.

Además plantea el uso de una mínima cantidad de muebles, sólo los imprescindibles, valorando los espacios de circulación en el ambiente. También  es norma estricta evitar llenar anaqueles y muebles superficies con objetos inútiles.

Retro o Vintage. Este estilo está determinado por la mezcla de diversos objetos y elementos antiguos. También combina colores y texturas. Hay que tener mucho cuidado si se elige esta tendencia  para evitar abarrotar los espacios y generar un todo sin sentido, sobrecargado para la visión.

Contemporáneo. Se destaca por la elegancia determinada por  muebles de estilo y por objetos decorativos de calidad.

Clásico. Emplea la madera y los metales nobles con  elementos decorativos que evocan la escultura clásica. Estos elementos pueden ser los materiales marmóreos y figuras escultóricas.

El cristal, el cuero para los tapizados  y las telas brillantes son componentes claves del estilo.

Nórdico. Prioriza la madera como componente protagónico  de la decoración, así como los materiales naturales.  Las maderas claras se usan para construir pisos y muebles. Las ideales son las maderas de arce, roble o  pino.

Rústico. No puede usarse en cualquier espacio, ya que la estructura de la construcción debe ser la base para la creación de un ambiente rural genuino. Los elementos básicos serían unas vigas de madera vista, paredes de piedra o chimenea de piedra o hierro.  Pueden agregarse piezas artesanales, herramientas de labranza  y maderas envejecidas.

Industrial. En este tipo de decoración,  todo está a la vista; los   ladrillos, las vigas de metal y las tuberías. Del mismo modo, los muebles pueden encontrase en cualquier estado, tener fisuras y  magulladuras. Este estilo busca mostrar autenticidad y por eso se pueden unificar muebles y objetos de diferentes épocas.

Emplea el color gris y las tonalidades en cobre

Además, para salvar la problemática de la iluminación natural, se usan lámparas potentes.

Oriental. Es propio de China y Japón. Este estilo impulsa  la horizontalidad y el orden; así como el minimalismo, el equilibrio en las formas y los tonos  madera, blanco y negro.

Los muebles lacados en tonos negros, ocres y rojos completan el estilo.

Promueve  además, la paz y el relax, a través del uso de  velas e inciensos.

Este estilo suele aconsejar el matiz lila y violáceo para pintar las paredes.

Romántico. Es un estilo que proviene de Francia. Es difícil de definir porque la unificación de objetos y telas suele provocar ambientes  recargados y complejos.

Lo que no se puede negar es que es acogedor, pues se expresa a partir de colores cálidos y tonos pastel. También se usan las flores en acolchados, cortinados  y almohadones

Una opción interesante es combinar dos estilos. Aunque en este caso, es necesario tener en cuenta que ambos estilos de decoración sean similares y no se genere una aglomeración de composiciones que afean los ambientes y le quitan personalidad. Ejemplos de combinaciones eficaces, son el clásico con el contemporáneo o el minimalista con el clásico.

Sugerencias

  • Una solución práctica a la búsqueda de ideas para decoración, es el uso de aplicaciones digitales, porque posibilita ver cómo quedará el ambiente que deseamos decorar con los elementos elegidos por nosotros mismos a través de la galería de imágenes.
  • Considerar el presupuesto con que se cuenta para realizar la decoración total y analizar las prioridades.
  • Pensar en una decoración que no necesite ser modificada en su totalidad frecuentemente. Por el contrario, que sólo con cambiar y combinar algunos objetos y textiles se genere un innovación cuidada a la vista.

Ante la duda sobre lo que implica cómo elegir un estilo de decoración, solo es preciso pensar en la importancia de armonizar  los colores de las paredes y el mobiliario con los objetos y accesorios.

Leave a Reply